Macetas y sustratos: Las macetas deben ser muy robustas, profundas y con excelente drenaje para soportar el peso y el desarrollo radicular. El volumen de sustrato es appreciable, lo que afecta el riego y la frecuencia de trasplantes.
Si riegas con agua de grifo, déjala reposar algunas horas antes de regar para eliminar en la medida de lo posible el cloro y la cal que este tipo de agua tiene.
Macetas robustas y profundas: Deben tener apertura suficiente para sustentar el peso del bonsái y un sistema de drenaje eficiente que evite el encharcamiento de raíces.
Tener y cuidar un bonsái grande es una de las experiencias más completas y enriquecedoras en el mundo de la jardinería y el arte verde.
Riego inadecuado: El exceso es tan perjudicial como el defecto. Observa la tierra y la reacción del árbol, nunca sigas pautas fijas sin adaptarlas a tu caso.
En algunos casos, no es necesario volver a alambrar todo el árbol: basta con recolocar solo las ramas que han perdido posición. Así se conserva el trabajo previo y se evita un esfuerzo innecesario.
Otro proceso que se debe tener en cuenta para los cuidados de nuestro bonsái es el cambio del sustrato, este con el tiempo va perdiendo sus propiedades benéficas que permiten que la planta se mantenga bonita y con buenos nutrientes; este sustrato se debe cambiar cada eight meses o cada año con tierra nueva abonada que le de los minerales necesarios a la planta.
El otoño es una de las estaciones más importantes en el cuidado del bonsái. En esta época, los árboles se preparan para el invierno y cada detalle cuenta: desde la limpieza de agujas en pinos hasta la revisión del alambre, pasando por el uso correcto de herramientas desinfectadas y técnicas efectivas de riego por inmersión para cepellones compactos.
Revisa las ataduras y alambres regularmente para evitar que se incrusten en la corteza. La revisión periódica te permitirá corregir la dirección de ramas antes de que se hagan demasiado gruesas o rígidas.
Espacio suficiente: El porte y la copa de un bonsái Hachi-Uye o Omono exigen distancias generosas para evitar golpes o rozaduras, permitiendo además intervenir cómodamente en podas y labores de mantenimiento.
No es necesario tener en cuenta ni los tiempos de la luna, ni del sol; la poda es muy sencilla, solo se cortan las ramas que no deseas, dándole la forma que deseas.
El exceso de abono puede ser tan perjudicial como el defecto; observa siempre la reacción del follaje y ajusta las dosis a la respuesta del bonsái.
Existen variedad de plantas que se pueden utilizar con una técnica como estas, sin embargo, se debe tener en cuenta que sus características siguen siendo iguales, esto quiere decir que, si tienes una planta que es de sol y la deseas plantar como bonsái, sus cuidados siguen siendo los mismo; eso sí, teniendo en cuenta los tiempos de poda, trasplante, abono y demás cuidados que requiere la planta al estar en condiciones de bonsái.
Cómo regar: Utiliza moyogi abundante agua hasta que salga por los agujeros de drenaje, asegurando que toda la masa radicular se empape, pero evita que la maceta quede sumergida en agua.
Espacio y ubicación: Los bonsáis grandes necesitan un espacio mucho mayor y suelen cultivarse siempre en exteriores, mientras que los pequeños pueden estar en interiores luminosos.
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